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LA VITAMINA D

¿Tienes suficiente Vitamina D? Lo que no te dicen sobre esta hormona clave


¿Te has preguntado alguna vez si tus niveles de vitamina D son los adecuados? Si la respuesta es no, es momento de prestarle atención. La vitamina D, más que un simple nutriente, es una hormona esencial que influye en múltiples funciones vitales de tu cuerpo. Lo sorprendente es que muchas personas podrían estar en déficit sin siquiera saberlo.

El mito de "con 15 minutos de sol es suficiente"


Seguro has escuchado que con salir al sol unos minutos al día obtienes la vitamina D que necesitas. Sin embargo, la realidad es mucho más compleja. Si vives en una ciudad como Madrid, donde los inviernos son largos y fríos, o pasas la mayor parte del día en interiores, la síntesis de vitamina D a través del sol puede ser insuficiente.

Factores como la latitud, el tono de piel, la edad y el uso de protector solar afectan significativamente la producción de vitamina D en la piel. Por ejemplo, las personas con piel más oscura necesitan más tiempo de exposición para sintetizar la misma cantidad que alguien con piel clara. Además, a medida que envejecemos, nuestra piel pierde eficiencia en este proceso.

Un estudio publicado en Nutrients en 2020 reveló que la deficiencia de vitamina D es un problema global, afectando a más del 50% de la población mundial1. Incluso en países soleados, la insuficiente exposición al sol y otros factores limitan la producción de esta hormona esencial.


La dieta: ¿una solución insuficiente?


Podrías pensar que ajustando tu alimentación podrías compensar esta carencia. Aunque existen alimentos que aportan vitamina D, la realidad es que son pocos y generalmente no cubren las necesidades diarias.

Entre las fuentes alimentarias más ricas en vitamina D encontramos:

1. Pescados grasos: Salmón, caballa y atún son excelentes opciones.
2. Aceite de hígado de bacalao: Aunque no es común en todas las dietas, es una fuente concentrada.
3. Yemas de huevo: Aportan cantidades moderadas.
4. Setas (expuestas a la luz UV): Algunas setas pueden aumentar su contenido de vitamina D cuando se exponen a luz ultravioleta.
5. Alimentos fortificados:Leche, cereales y jugos que han sido enriquecidos.

Sin embargo, un metaanálisis en Frontiers in Nutrition en 2022 confirmó que incluso con una dieta equilibrada, es difícil alcanzar niveles óptimos de vitamina D únicamente a través de los alimentos.


Vitamina D y tu sistema inmunológico: una relación crucial


La vitamina D juega un papel fundamental en el funcionamiento del sistema inmunitario. No solo ayuda a regular la respuesta inmunológica, sino que también tiene un impacto en la prevención de enfermedades autoinmunes.

Investigaciones recientes, como la publicada en Nutrients en 2021, sugieren que niveles bajos de vitamina D están asociados con un mayor riesgo de desarrollar enfermedades autoinmunes como la esclerosis múltiple, el lupus y la artritis reumatoide3. La vitamina D ayuda a modular la inflamación y puede influir en cómo el sistema inmunitario distingue entre las células propias y las ajenas.


Más allá de los huesos: ¿por qué deberías preocuparte?


Solemos asociar la vitamina D con la salud ósea, pero su alcance va mucho más allá. Influye en el metabolismo, el estado de ánimo y la función cognitiva. Además, podría jugar un papel en la prevención de ciertos tipos de cáncer.

Un estudio publicado en The Lancet Diabetes & Endocrinology en 2021 encontró que niveles insuficientes de vitamina D pueden aumentar la susceptibilidad a infecciones respiratorias. En el contexto actual, mantener un sistema inmunitario fuerte es más importante que nunca.

Lo preocupante es que muchos no presentan síntomas evidentes de deficiencia. Puedes sentirte cansado, experimentar dolores musculares o cambios en el estado de ánimo y no relacionarlo con una falta de vitamina D.


¿Por qué algunos no mejoran sus niveles pese a suplementarse?


Es frustrante seguir una suplementación y no ver resultados. Varias razones pueden explicar esta situación:

Problemas de absorción intestinal: Condiciones como la celiaquía o la enfermedad de Crohn pueden impedir una correcta absorción de la vitamina D

Deficiencia de magnesio:El magnesio es esencial para la activación de la vitamina D. Sin él, la vitamina D no puede ejercer sus funciones.

Interacción con ciertos medicamentos: Algunos fármacos pueden interferir con el metabolismo de la vitamina D.

Obesidad: La vitamina D es liposoluble y puede quedar "atrapada" en el tejido graso, reduciendo su disponibilidad en el organismo.

Problemas renales o hepáticos: Estos órganos son clave en la activación de la vitamina D.


¿Qué puedes hacer al respecto?


Si sospechas que tus niveles de vitamina D son bajos, el primer paso es realizar un análisis de sangre. Conocer tus niveles reales es fundamental para tomar decisiones informadas.

La suplementación puede ser una solución efectiva, pero debe ser personalizada. No se trata de tomar cualquier dosis, sino la adecuada para ti. Generalmente, dosis entre 1,000 y 4,000 UI diarias son recomendadas para adultos, pero esto puede variar según cada caso.

Además, considera aspectos como:

● Mejorar la absorción: Asegúrate de tener niveles óptimos de magnesio y otros nutrientes que facilitan la función de la vitamina D.

● Revisar medicamentos: Consulta con un profesional si algún fármaco puede estar afectando tus niveles.

● Optimizar la exposición solar: Aprovecha el sol de manera segura cuando sea posible.


No dejes que pase desapercibido


La vitamina D es una pieza clave en el rompecabezas de tu salud. Ignorar su importancia puede tener consecuencias a largo plazo. No esperes a que aparezcan síntomas más serios. Tomar acción ahora puede marcar la diferencia en tu bienestar futuro.

Reflexión final


Entender cómo algo tan sencillo como la vitamina D impacta en múltiples aspectos de tu salud es el primer paso para tomar el control. En un mundo lleno de información, es esencial distinguir entre los mitos y la realidad basada en evidencia.

En Clínica Cisme, estamos comprometidos con tu bienestar integral. Si tienes dudas o necesitas orientación personalizada, te invitamos a consultarnos. Nuestro equipo de profesionales está aquí para acompañarte en cada paso hacia una mejor salud.


Hasta la próxima edición.

Un cordial saludo,

Clara González García (Nutricionista, Tecnóloga de Alimentos y Antropóloga Física)
Dr. Alberto Lebrero García (Médico, Farmacéutico, y Especialista en Nutrición y Antienvejecimiento)


Este artículo tiene fines informativos y no sustituye el consejo médico profesional. Siempre es recomendable consultar a un especialista antes de realizar cambios significativos en tu dieta o estilo de vida.